Las ventas minoristas en el Reino Unido crecieron en octubre, cuando el frío impulsó la venta de ropa y los supermercados se beneficiaron del Halloween, impulsando el crecimiento anual de las ventas a su nivel más alto en más de 14 años.
Datos oficiales publicados ayer reforzaron la robusta imagen mostrada por el consumo británico desde el referendo de junio a favor de salir de la Unión Europea (UE), incluso pese a que es probable que los factores que impulsaron la demanda el mes pasado no se sostengan. A largo plazo, al Banco de Inglaterra y a muchos otros economistas les preocupa que las subidas de precios reduzcan las rentas disponibles de los hogares, y las cifras de ayer también muestran que los precios en tiendas estaban cayendo a su ritmo más bajo desde julio de 2014.
Los volúmenes de ventas minoristas subieron un 1.9% en el mes de octubre tras avanzar un 0.1% en septiembre, dijo la Oficina Nacional de Estadísticas.
