El cultivo de tilapia despertó el interés de los productores locales. Aunque la producción es reducida, por ahora, su potencial radica en los bajos costos de producción y el precio final al consumidor.
Mientras una libra de pargo rojo oscila entre $3 y $5, la de tilapia cuesta $2.30.
Hasta la fecha, la producción de este pez, rico en omega 3 y aminoácidos, se desarrolla de manera aislada en la provincia de Chiriquí, el sur de Veraguas, Coclé, Los Santos, Colón y la provincia de Panamá. En adelante, el propósito es agrupar esta creciente actividad en la primera asociación de productores de tilapia de Panamá.
A través de la asociación se busca lograr un encadenamiento productivo del cultivo de tilapia, en el que se facilite su comercialización, manifestó Felipe Rodríguez, presidente del Centro de Competitividad de la Región Occidental (Cecomro).
Uno de los principales problemas de esta actividad es la comercialización, y si se logra trabajar en asociación se mejorarían los precios pagados al acuicultor, tendrían mejor acceso a tecnología y capacitación.
Para trabajar en la asociación, un grupo de productores se reunió la semana pasada en Chiriquí con directivos del Cecomro. En el encuentro se acordó impulsar la asociación, en la que se puede elaborar un plan de negocio para fortalecer la actividad con potencial de exportación, comentó Rodríguez.
La tilapia es un pez bastante resistente al ataque de enfermedades y sus costos de producción son bajos, lo que permite ofrecer un alimento al consumidor a precios más económicos. Su carne es blanca y suave; carece de espinas y olor, asegura Jorge Beitía, gerente de la Cooperativa de Productores Acuícolas de Chiriquí (Coosemachi).
Hace unos años el consumo de tilapia en el país era bajo. El mal manejo en el cultivo provocaba un sabor desagradable en la carne, pero con una buena alimentación y mejores prácticas de producción es muy apetecible, comenta Beitía.
Desde 2010, la cooperativa se dedica a la cría de tilapia en ocho estanques de diferentes tamaños. La Coosemachi produce 40 mil peces que se comercializan en el mercado local. “Pero necesitamos ordenar la producción para conquistar nuevos mercados”, asegura Beitía.
Con un proyecto de negocio bien elaborado se puede optar por los beneficios que ofrece el Plan Maestro del Agro de la Región Occidental, una iniciativa público-privada que involucra una inversión de 557 millones de dólares durante los próximos siete años.
El sector privado aportará 402 millones de dólares y el Estado destinará 155 millones de dólares en los próximos siete años.
