Para el próximo año, las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) programan desarrollar el plan piloto de la factura electrónica y en 2019 establecer su uso obligatorio.
El proyecto se presentó ayer a miembros del sector público y privado, con el interés de crear un grupo multidisciplinario que apoye en las decisiones sobre cómo deberá funcionar este instrumento en el país.
La factura electrónica tiene como objetivo diseñar, desarrollar e implementar un modelo de documentos fiscales electrónicos que se ajuste a los requerimientos del país, manifestó Dulcidio De La Guardia, ministro de Economía y Finanzas.
“Tenemos muchas, y muy buenas referencias sobre la factura electrónica como herramienta estratégica de modernización de negocios, ya que es efectiva en la disminución de la competencia desleal, elimina los costos de almacenaje, facilita la automatización de la contabilidad, reduce la incidencia en errores, costos de cálculos y otros temas”, destacó De La Guardia.
El titular del MEF añadió que la factura electrónica facilita los negocios apalancados en el comercio electrónico.
Durante la ejecución de este programa, la Dirección General de Ingresos (DGI) trabajará de forma estrecha con sectores clave, como Registro Público, Ministerio de Comercio e Industrias, Autoridad de la Innovación Gubernamental, Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá, la Asociación Bancaria de Panamá y gremios de contadores y abogados.
El ministro destacó que la autoridad tributaria tiene como meta el diseño y plan piloto para 2017, la masificación del proyecto en 2018 y el inicio de las etapas de obligatoriedad en 2019.
En la actividad participaron como expositores el secretario Ejecutivo del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), Marcio Verdi, y el especialista en factura electrónica Vinicius Pimentel de Freitas, quienes informaron a las autoridades sobre el uso de la factura electrónica en América Latina.
