Los incendios ocurridos el año pasado dejaron una cuantiosa factura que pagar a las aseguradoras del país. En concreto, en siniestros pagados producto de pólizas que cubren incendios e inundaciones, las compañías desembolsaron $119.2 millones, cifra que representa un aumento de 365.7% en comparación con los $25.6 millones pagados durante el ejercicio anterior.
El aumento es consecuencia de grandes incendios registrados en Colón. Específicamente en dos barcazas generadoras de energía y dos en las bodegas de la Zona Libre de Colón.
El superintendente de Seguros y Reaseguros de Panamá, José Joaquín Riesen, llamó la atención sobre las condiciones de algunas galeras en la zona logística. Dijo que hay algunas bodegas que tienen instalaciones adecuadas, pero otras muchas no cuentan con las medidas de seguridad y prevención de incendios necesarias. “Esto nos afecta, porque la Zona Libre de Colón es un hub de almacenaje. El impacto va más allá del incendio, denota falta de prevención de riesgos básica y una zona libre debe tener los estándares internacionales”.
Para el regulador de seguros, la Zona Libre de Colón tiene que evolucionar para no experimentar este tipo de sobresaltos, ya que el apetito de aseguradoras y reaseguradoras para mantener sus coberturas puede disminuir, lo que tendría como consecuencia un encarecimiento de las pólizas y un menor acceso a seguros.
Riesen recordó que en 2017 ocurrieron grandes siniestros por incendios y fenómenos naturales en el mundo que provocaron pérdidas para las aseguradoras por más de $100 mil millones. “Si tomamos en cuenta las pérdidas de 2017 y que estamos en un país chico, ¿qué apetito van a tener los reaseguradores por nuestro mercado?”, se preguntó el regulador en un encuentro con periodistas para presentar los resultados del ejercicio 2017.
Además del ramo de incendios, también aumentaron los siniestros en seguros de automóvil ($195.7 millones pagados, 12% más) y en salud ($211 millones, 7.5% más), entre otros.
Las aseguradoras han debido hacer frente a un aumento en los costos de piezas y mano de obra en el caso de los autos, y de servicios médicos, hospitalarios y medicamentos en los seguros de salud.
A su vez, las compañías están ajustando al alza las tarifas de las primas y reduciendo algunas coberturas, trasladando ese impacto al consumidor.
El año pasado, el regulador aprobó un acuerdo que obliga a las aseguradoras a que sus productos estén, al menos, en punto de equilibrio. Con esta medida se intenta evitar que una compañía rebaje artificialmente el precio de las pólizas en uno de sus ramos para atraer a los clientes y venderles otros productos.
Las compañías que incurran en pérdidas en un producto deben constituir provisiones o reservas. La Superintendencia confirmó que cinco o seis compañías harán reservas adicionales debido a esta regulación.
UN MERCADO QUE CRECE
La industria cerró el año con mil 471 millones de dólares en primas suscritas, lo que representa un aumento de 5.4% o $74.9 millones en comparación con el ejercicio anterior. Riesen valoró como positivo este resultado, que será similar o ligeramente superior al crecimiento de la economía nacional.
Automóvil, con $293.8 millones (3.7% más), Salud, con $289.2 millones (10.4%) y colectivo de vida, con $209.8 millones (13.4%) son los tres ramos que generan más primas a la industria.
El crecimiento del sector en 2017 es el mayor desde 2014, cuando las primas suscritas ascendieron 7.9% o $98.6 millones.
El sector ha crecido de manera constante desde 2012. No obstante, el incremento de la economía ha sido superior, lo que ha supuesto una reducción en la participación del sector seguros en el producto interno bruto nacional.
La industria reconoce que tiene potencial para mejorar la penetración, algo que tendría consecuencias positivas para la sociedad.
Riesen planteó que la población activa del país es de 1.5 millones de personas, mientras que el número de pólizas vinculadas a los ramos de vida (como salud, accidentes personales, seguros de vida) son menos de 500 mil. “Hay una diferencia que tenemos que cubrir”, apuntó el regulador, “porque se trata de panameños que no están asegurados”.
