El mercado laboral de Estados Unidos ha cobrado impulso, la inflación no. Ese es el dilema al que se enfrentan ahora mismo los miembros del banco central, quienes se preguntan por qué los bajos niveles de ociosidad económica no están elevando los precios.
Funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) están inclinados a subir las tasas de interés en junio, según indican las actas de su reunión de mayo difundidas ayer.
No obstante, su vacilación sobre qué hacer después podría aumentar. La tasa de desempleo de Estados Unidos cayó a 4.4% en abril, el nivel más bajo desde 2007 y por debajo de la tasa que los funcionarios de la FED consideran como el máximo uso de los recursos laborales.
Sin embargo, el índice de precios al consumidor menos alimentos y energía se desaceleró a 1.9% en abril, comparado con 2.3% en enero. A pesar de eso, la mayoría de los funcionarios de la FED en su reunión del 2 y 3 de mayo juzgó que “pronto sería apropiado” elevar nuevamente las tasas de interés, mostraron las minutas.
Las señales de la FED rara vez son más explícitas que eso. Sin embargo, recientes discursos y cierto lenguaje en las actas también sugieren que el comité está empezando a dividirse acerca de lo que les está comunicando la inflación real, en comparación con su pronóstico sobre el aumento gradual de precios.