Las previsiones de crecimiento de Brasil cayeron al nivel más bajo desde abril de 2016 debido a que la incertidumbre interna y externa, junto con una huelga masiva de camioneros en mayo, debilitó la recuperación económica.
Los economistas encuestados por el banco central esperan que la mayor economía de Latinoamérica crezca 1.55% este año, frente al 1.76% de hace una semana, y casi el 3% de marzo.
También redujeron su estimación de crecimiento para 2019 al 2.6% desde el 2.7%.
Se espera que la economía de Brasil gane impulso este año tras salir de la recesión en 2017 con un modesto crecimiento del 1%.
La perspectiva comenzó a ensombrecerse hace unos meses, cuando unos mayores rendimientos de Estados Unidos redujeron el apetito de los inversores mundiales por los mercados emergentes.
El pronostico prácticamente se desintegró en mayo, después de que una huelga de camioneros paralizase al país durante una tercera parte del mes.
La incertidumbre política interna relacionada con las elecciones presidenciales de octubre también está lastrando las previsiones de crecimiento.