El incinerador del Aeropuerto Internacional de Tocumen estará operativo en agosto próximo, según proyecciones de la empresa española Oproler, encargada del proyecto.
La construcción de la obra, que tiene un costo de 3.5 millones de dólares, registra un avance de 80%.
La compañía ya instaló la maquinaria que se utilizará para eliminar los desechos internacionales que dejan los aviones que utilizan la terminal panameña.
Se tiene previsto que la construcción termine en julio próximo y en agosto se realizarán las pruebas y las capacitaciones del personal que se encargará de la operación.
El equipo debe procesar las seis toneladas de basura internacional que diariamente se producen en el aeropuerto. Por normas internacionales, los desechos que dejan los aviones deben ser incinerados para evitar la propagación de enfermedades.
Aunque la licitación que hizo Tocumen, a través del sistema de proveedores de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), se realizó en 2015, no fue hasta finales de 2016 que la compañía inició los trabajos, debido a la demora en la aprobación de los permisos municipales y el visto bueno del Ministerio de Ambiente.
El equipo instalado tiene la capacidad para procesar más de 15 toneladas de desechos internacionales, cantidad que se espera que Tocumen produzca para el año 2030, producto de la operación de la nueva terminal de pasajeros, que estará lista a mediados del próximo año.
La empresa Servicios Tecnológicos de Incineración se quedó con la última licitación que realizó Tocumen, tras presentar una oferta superior a los 800 mil dólares.
El último incinerador de Tocumen dejó de operar en 2012, con solo dos años de operación.
Actualmente la basura es movilizada y tratada fuera de la terminal.
