Moody’s Investors Service acaba de reducir el margen que tiene el primer ministro indio Narendra Modi para flexibilizar sus objetivos sobre déficit.
El Gobierno hablaba de flexibilizar sus metas presupuestarias dado que los grandes cambios de política afectan el crecimiento y los ingresos. Luego, Moody’s elevó la calificación soberana de India al nivel más alto desde 1988, lo que generó un cambio drástico por parte del gobierno.
“Nos mantendremos en el camino”, dijo el ministro de Finanzas, Arun Jaitley, durante una reunión informativa en Nueva Delhi, haciendo referencia a su plan de reducir el déficit presupuestario a 3.2% del PIB en el año hasta marzo de 2018 y a 3% –el nivel más bajo en una década- el año siguiente.
“La mejora de la nota es un reconocimiento del hecho de que India sigue su camino de prudencia fiscal”, dijo.
Las palabras de Jaitley contrastan con las declaraciones que hizo ante inversores en Singapur, cuando dijo que “los desafíos producto de las reformas estructurales podrían cambiar el rumbo”.
