La producción industrial alemana cayó inesperadamente en diciembre, lo que indica que la mayor economía de Europa no es inmune a la creciente incertidumbre mundial.
La producción, ajustada por variaciones estacionales e inflación, se redujo un 3% desde noviembre, cuando avanzó un 0.5% revisado, según informó ayer el Ministerio de Economía en Berlín.
La peor lectura de este indicador volátil desde principios de 2009 se compara con una estimación mediana de un aumento del 0.3% en un sondeo de Bloomberg. La producción bajó un 0.7% respecto al año anterior.
La confianza de las empresas alemanas cayó en enero y el impulso en la fabricación y los servicios se desaceleró ya que las elecciones nacionales de septiembre y los riesgos relacionados con brexit y las políticas comerciales proteccionistas en los Estados Unidos están pesando sobre las perspectivas económicas.
La evaluación de las empresas de las condiciones actuales sigue siendo favorable, con un aumento de los pedidos de fábrica y una caída del desempleo a un mínimo récord.
Un aumento de pedidos en los sectores industrial y de la construcción, así como la mejora de los indicadores de la confianza en estas áreas “señalan un repunte del crecimiento de la producción en los próximos meses”, según manifestó el Ministerio de Economía en un comunicado difundido por correo electrónico.
La producción se vio amortiguada por un descenso del 3.4% en la fabricación, según los datos. La construcción cayó un 1.7% en diciembre respecto al mes anterior, mientras que la producción de energía disminuyó un 0.9%.
Los datos de ayer siguen a un informe del lunes el cual mostró que los pedidos de fábrica registraron el mayor incremento desde diciembre de 2014.
La subida fue impulsada por la demanda de bienes de inversión y se registró un aumento tanto de los pedidos nacionales como de exportación.
