Los productores de café en Colombia y los importadores de Estados Unidos se preparan para una reducción de los envíos del mayor productor mundial de arábiga de alta calidad por una protesta que mantiene paralizado el puerto de Buenaventura, sobre el océano Pacífico, en momentos en que las fuertes lluvias han frenado la cosecha.
El Gobierno espera terminar con la protesta, que ha provocado cierres del comercio y el bloqueo de la carretera, impidiendo la llegada del café al puerto, uno de los más grandes de Colombia.
Los habitantes de Buenaventura demandan más inversión social para la ciudad golpeada por la violencia y la pobreza. La ciudad portuaria de Buenaventura tiene cerca de 415 mil habitantes, muchos de los cuales carecen de agua potable y otros servicios básicos.
Los importadores han notado menores ofertas de café colombiano en las últimas semanas. Se espera que la cosecha de la mitaca, una de las dos de Colombia, se retrase unas cuatro o cinco semanas debido a las fuertes lluvias, dijeron los exportadores y compradores.
Mientras, los productores se esfuerzan por secar los granos y mover los sacos por carreteras en medio de montañas bloqueadas por deslizamientos de tierra.
Los exportadores colombianos dijeron que están buscando puertos alternativos en la costa caribeña del país para mantener los envíos en movimiento.
La Federación Nacional de Cafeteros informó que trabaja para conseguir espacio de carga en barcos por el mar Caribe y cumplir con los despachos.
