El barco "The World" surca los mares del mundo sin llegar nunca a destino, llevando a bordo a pasajeros muy especiales: millonarios que compraron o alquilaron los 165 apartamentos del buque y que viven navegando todo el año rodeados de lujo.
El buque se considera ya "el mayor yate privado" y "el más exclusivo barco del mundo", pues vivir en él está sólo al alcance de unos pocos. Por ejemplo, por cada pasajero, hay un tripulante.
Entre uno y seis millones de euros (1.2 y 7.5 millones de dólares) cuesta cada apartamento, que recuerda a la suite de un hotel de lujo, excluidos los costos de viaje, manutención y mantenimiento que se abonan aparte.
Por el alquiler de los apartamentos se pagan entre mil 200 y cinco mil dólares por noche, una cifra "no asequible para cualquiera", explicó la vicepresidenta de la sociedad gestora del barco, ResidenSea, Nikki Upshaw.
Sin embargo, los apartamentos del barco creado sólo para millonarios ya están todos vendidos o alquilados, cuatro años después de la creación de "The World", según se dio a conocer la semana pasada.
El "barco de los millonarios", en el que se integran junto a las viviendas varias piscinas, boutiques, restaurantes, canchas de tenis y un simulador de golf, se construyó en Kiel y costó 380 millones de dólares.
Tras concluir su construcción en 2002, parecía que no se iba a llenar, por lo que se pensó que el número de apartamentos era demasiado grande.
Después corrió el rumor de que atraía al tipo "equivocado" de ricos: Madonna, Arnold Schwarzenegger, millonarios que habían ganado la lotería y, lo peor, gente que creía que se embarcaba en un crucero sin fin, con bingo y cenas. La edad media de los pasajeros en estos momentos es de 52 años. Alrededor de la mitad son de América, el 40% de Europa y el resto de Australia y Asia.
Los habitantes del barco deben poseer al menos una residencia en un país para no ser considerados evasores de impuestos, pero la mayoría tiene tres. En el viaje se dedican a hablar de sus éxitos.
