La inflación de Brasil se aceleró a mediados de enero y volvió al rango meta oficial por primera vez en seis meses, lo que respalda las expectativas de analistas de un recorte final de las tasas de interés el próximo mes.
El referencial índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) subió 3.02% en los 12 meses hasta mediados de enero, dijo el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
La lectura fue menor al 3.07 arrojado por la mediana de los pronósticos de un sondeo de Reuters entre analistas, en gran parte debido a menores tarifas eléctricas y a que más lluvias a las previstas aumentaron la generación hidroeléctrica.
No obstante, una fuerte alza en los precios de los alimentos sugería que un período de varios meses de deflación en el sector no continuará en 2018. El alza de los precios de los alimentos respondió por casi la mitad del incremento mensual de 0.39% del índice IPCA, según el IBGE.
Economistas consultados estimaban, en promedio, un avance de la lectura mensual de 0.44%. Por primera vez la inflación terminó 2017 por debajo del extremo inferior de la meta del banco central, que es de 4.5% anual, más/ menos 1.5 punto porcentual, ya que una cosecha récord redujo los precios de los alimentos.
La aceleración de los precios de los alimentos en enero debería aumentar las expectativas de que la inflación volverá hacia el punto medio de la meta oficial en próximos meses. Pero el retorno de la inflación probablemente sea gradual ante tasas de desempleo de 2 dígitos.
