La inflación de México se aceleró sobre una base interanual durante las dos primeras semanas de octubre, después de que los precios de la electricidad se dispararan al final de los subsidios de mitad de año.
Los precios al consumidor subieron 6.3% con respecto al año anterior, en comparación con 6.17% en la segunda quincena de septiembre, dijo ayer el Instituto Nacional de Estadísticas.
La media del pronóstico de 18 economistas encuestados por Bloomberg era de 6.32%. Los precios aumentaron 0.62% comparados con la quincena previa, en comparación con 0.64% de la estimación media.
Un indicador separado conocido como IGAE mostró que la economía creció en agosto 2.26% frente a la lectura del año anterior, superando el pronóstico medio de 1.7%. Frente a julio, la expansión fue de 1.02%.
El Banco de México dejó su tasa de interés clave sin cambios el mes pasado a 7%, el nivel más alto desde 2009, diciendo que la inflación parece haber alcanzado su punto máximo y que cualquier impacto de dos terremotos mortales sobre los precios y el crecimiento sería limitado.
Respondiendo a las presiones de los precios en la segunda economía más grande de América Latina, los estrategas de política monetaria comenzaron a fines de 2015 un ciclo de ajuste de 18 meses que ahora está ayudando a frenar el aumento en el costo de vida. El banco central permanecerá alerta ante el impacto de los temblores en los precios, dijeron los funcionarios monetarios en un comunicado que acompañó su decisión del 28 de septiembre.
