Los precios al consumidor en México aumentaron menos de lo previsto en diciembre, lo que probablemente resulte ser un alivio temporal antes del salto en los costos del combustible en enero.
Con relación al mismo período del año anterior, los precios al consumidor subieron 3.36%, en comparación con 3.31% en noviembre, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en su página web.
Los precios subieron 0.46% respecto al mes anterior, por debajo de la mediana de 0.50% de las proyecciones de los analistas encuestados por Bloomberg.
El mes pasado, el banco central de México elevó su tasa principal por quinta vez en un año, la mayor cantidad entre los países del G20, en tanto el declive del peso a mínimos récord tras el triunfo electoral de Donald Trump aumentó el riesgo de que se acelere la inflación.
Este año sigue acumulándose presión, porque la moneda continúa devaluándose y el 1 de enero México elevó los precios de la gasolina hasta 20%.
Ahora los economistas prevén que la inflación se incremente a 4.7% este año, muy por encima de la meta de 3% del banco central, según una encuesta de Citibanamex.
Los aumentos de precios fueron encabezados por algunos servicios y costos agrícolas.
Los precios subyacentes subieron 0.45%, en comparación con una mediana de estimaciones de 0.50%.
El peso cayó 0.3% a 21.2848 por dólar estadounidense, en las operaciones de la mañana de ayer.
El índice de precios al productor se disparó a 8.51%, la tasa más alta desde diciembre de 2008.
