Los trabajadores de las entidades financieras argentinas comenzaron en la mañana de ayer una huelga de 48 horas en reclamo de un aumento salarial, en medio de la alta inflación que atraviesa el país.
La huelga, convocada luego de que la Asociación de Bancos Argentinos (ABA) se negara a reabrir las negociaciones salariales, afectó solo a los bancos extranjeros ayer, mientras que mañana se sumarán a la medida de fuerza las entidades financieras de capitales nacionales.
“El paro fue confirmado”, dijo el secretario de prensa del sindicato La Bancaria, Eduardo Berrozpe.
El Ministerio de Trabajo dispuso la obligación de suspender la medida de fuerza para negociar, pero un portavoz del gremio señaló a Reuters que la decisión “no ha sido notificada formalmente”.
Operadores financieros coinciden en que el mercado financiero se verá afectado con una notoria reducción de volúmenes por los efectos de la huelga bancaria.
Las operaciones ya se habían visto mermadas por recientes controles al mercado cambiario por parte de autoridades, de acuerdo a operadores.
“Ayer (martes) se realizaron 29 allanamientos y hoy (miércoles) hay movimientos extraños en la zona, por lo que muchos operadores decidieron no realizar negocios”, dijo una fuente consultada.
