La Reserva Federal (FED) de Estados Unidos estaría a punto de pisar el acelerador de su política monetaria, luego de tener dificultades para avivar la inflación desde la crisis financiera mundial y de abstenerse de subir las tasas de interés con la frecuencia que esperaban los mercados y el mismo banco central.
Prácticamente todo el mundo espera que la FED aumente sus tasas de interés de referencia, una medida que hasta hace un par de semanas los mercados consideraban poco probable.
Ante las señales de que la inflación está repuntando, los miembros del banco central estadounidense podrían sugerir, luego de su reunión de política monetaria de dos días, la posibilidad de que este año habrá más que las tres alzas en los tipos de interés que han estimado para 2017.
“No tienen mucho margen para ser pacientes como fueron antes”, dijo Tim Duy, profesor de economía de la Universidad de Oregon, quien prevé que los integrantes de la FED esta semana subirán sus proyecciones sobre la tasa de interés.
Los miembros del banco central tienen los ojos puestos en lograr los objetivos de pleno empleo y 2% de inflación. “Cuanto más rápido la economía se acerque a esas metas, más rápido la FED querrá ajustar la política para evitar quedar detrás de la curva”, agregó Duy.
La economía parece más cerca de sus metas de lo que había proyectado la Reserva Federal en diciembre, la última vez que emitió pronósticos. La tasa de desempleo, en 4.7%, está por debajo de la norma prevista a largo plazo, y la inflación, en 1.7%, ya se ubica en el rango que el banco central esperaba para fin de 2017.
