Las autoridades del Banco Central Europeo (BCE) recalcaron que reducirán el estímulo monetario extraordinario solo en forma gradual mientras intentan impulsar la inflación, ante los crecientes riesgos políticos y comerciales.
“Aún se necesita un poco de tiempo para que la inflación se estabilice de manera sostenible“, dijo Benoît Coeuré, miembro de la Comisión Ejecutiva.
“Todavía hay presiones a la baja sobre los precios, que están vinculadas al desempleo en particular. Por lo tanto, la política monetaria debe mantenerse adaptable y las tasas de interés deben seguir bajas para garantizar el retorno de la inflación a 2%.
Como las compras de activos a gran escala finalizarán este año, las autoridades se preocupan por resaltar que adoptarán un enfoque contenido para normalizar la política monetaria.
Coeuré reiteró el compromiso del BCE de mantener los costos de los préstamos en sus mínimos actuales por lo menos hasta el verano boreal de 2019, y agregó que las perspectivas pueden cambiar si suceden cosas en la economía europea o mundial.
Olli Rehn, miembro del Consejo de Gobierno, prometió una salida gradual para evitar cualquier efecto negativo imprevisto.