En tanto Grecia, Italia y Portugal se esfuerzan para hacer aprobar medidas de reducción del déficit y de ese modo reducir su deuda, la combinación de desaceleración del crecimiento económico y la inflación de la zona euro opera en su contra.
Dado que algunos países de la zona euro poseen deudas que superan el 100% del producto interno bruto (PIB), una tambaleante recuperación en el bloque de 17 naciones amenaza con elevar la deuda de los países del sur de Europa y el costo del servicio de sus préstamos.
El costo de asegurarse contra la deflación en la zona por los próximos dos años se acercó al nivel más alto de este año la semana pasada. “Probablemente se podría argumentar que todas las naciones europeas están en riesgo”, dijo Philippe Gudin, economista europeo jefe de Barclays Plc en Londres.
“La sostenibilidad de la deuda se mide por el ratio de deuda a PIB. Cuando la región está en una situación en la cual el crecimiento real es débil y la inflación es baja, la presión ascendente sobre su deuda es más fuerte para el mismo nivel de déficit”, añadió.