El Banco Central Europeo (BCE) debe seguir adelante con su actual política, dijeron ayer varias autoridades de la institución, aunque un miembro de tendencia conservadora pidió dejar la puerta abierta a una rápida reducción de los estímulos.
El crecimiento económico está ganando impulso y la zona euro podría estar en su mejor racha en una década. No obstante, la inflación sigue sin acelerarse con brío, indicaron los responsables de política monetaria del BCE, insinuando que por el momento hay pocos alicientes para cambiar su programa actual.
Los comentarios se suman a un reporte publicado el miércoles por Reuters que indicó que las autoridades del BCE se resisten a introducir cambios en su mensaje de política monetaria, después de que una serie de pequeños altibajos este mes inquietó a los inversores y aumentó la perspectiva de un alza en los costos de endeudamiento para los países de la periferia de la zona euro.
Ahora que la inflación se encuentra en un máximo de cuatro años, críticos del BCE -sobre todo Alemania- pidieron a la entidad que comience a desmontar sus potentes medidas de estímulo, incluido un programa de compra de activos por valor de 2.8 millones de millones diseñado para reactivar el crecimiento y la inflación.
“Aún no estamos lo suficientemente confiados en que la inflación convergerá a niveles consistentes con nuestro objetivo de manera duradera”, dijo el economista jefe el BCE, Peter Praet, en referencia a la meta del 2% de inflación fijada por la institución.
