El banco central de Brasil dijo que debe garantizar que la inflación alcance su meta en medio de su ciclo de flexibilización más agresivo en una década, según el informe trimestral de inflación de la institución.
El comité de política monetaria entiende que tiene que contrapesar dos dimensiones: reaccionar para asegurar que la inflación converja hacia la meta a una velocidad adecuada y, al mismo tiempo, garantizar que el aumento de la inflación sea duradero, incluso, en medio de choques adversos.
El banco central espera que los precios al consumidor suban 3.8% este año en un escenario que toma en cuenta las expectativas del mercado para la tasa clave y la moneda.
Eso se compara con la estimación del informe anterior de 4.2% y la meta de 4.5%.
El banco central redujo la estimación de inflación para 2019, utilizando los mismos parámetros al 4.1% desde el 4.2%.
Los responsables de las políticas mantienen su estimación para el crecimiento económico de 2018 en 2.6 .
Un alza más lenta de lo esperado en los precios al consumidor ha sorprendido tanto a funcionarios de gobierno como a analistas, lo que modifica las expectativas de política monetaria.
Si bien la reducción del costo endeudamiento de febrero había sido considerada como el último en el ciclo actual de relajación, la inflación moderada llevó a los economistas a pronosticar otro recorte este mes y también a debatir si las reducciones a la tasa clave podrían extenderse hasta junio. El banco central de Brasil mantuvo el texto de que la relajación moderada en su próxima reunión de política monetaria en mayo es adecuada.
