La inflación interanual en México se desaceleró más de lo esperado hasta febrero por una disminución en los precios de los productos agropecuarios, lo que refuerza una tendencia a la baja que comenzó en enero, dijo el Instituto Nacional de Estadísticas Inegi.
El índice nacional de precios al consumidor marcó un alza interanual de 5.34%, por debajo del avance de 5.5% de enero y también ligeramente menor a la previsión de un aumento de 5.37% estimada en un sondeo de Reuters.
La inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina artículos de alta volatilidad, alcanzó un 4.27%, una tasa que también fue ligeramente menor a la esperada.
El avance de los precios en el segundo mes del año estuvo impulsado principalmente por el incremento del valor de la gasolina de bajo octanaje, los huevos y la carne de pollo, que fueron compensados por retrocesos en el precio de algunas frutas y verduras y del gas licuado de petróleo (GLP).
Luego de tocar máximos de casi 17 años en diciembre, la inflación interanual empezó a ralentizarse en enero, ayudada principalmente por un alza más moderada de los precios de las gasolinas respecto a incrementos anteriores. La desaceleración a tasa interanual en febrero ayuda a reforzar las expectativas del banco central (Banxico) de que la inflación general continuará retrocediendo para aproximarse en el año hacia la meta de 3% +/- un punto porcentual y alcanzarla en el primer trimestre de 2019. Esperamos que Banxico mantenga un sesgo restrictivo durante la primera mitad del año, aunque la desaceleración de la inflación y una mayor estabilidad del peso reducen la probabilidad de incrementos adicionales en la tasa de referencia, dijo el analista de Invex, Joan Enric Domene.
