La tasa de inflación de México tuvo su mayor alza en 18 años y más de lo previsto por los economistas, en tanto aumentaron los precios de la gasolina y cayó el peso, presionando a los funcionarios a subir aún más la tasa de referencia.
Los precios al consumidor subieron 4.78% en la primera mitad de enero respecto de un año antes, muy por encima de la meta de 3% del banco central y comparado con el 3.24% de finales de diciembre, dijo el Instituto Nacional de Estadística en su sitio web.
Los precios subieron 1.51% respecto de las dos semanas previas, más que el pronóstico promedio de 1.27% que estimaron 18 economistas encuestados por Bloomberg.
México enfrenta una inflación en aumento, aun cuando el crecimiento económico se mantiene débil en un contexto de incertidumbre debido a las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de renegociar el libre comercio en tanto suben los precios locales de los combustibles.
Los economistas ahora estiman que la tasa a un día del banco central tendrá un aumento de 1.25 puntos porcentuales a 7% este año conforme la inflación finaliza el año muy por encima de la meta, según un estudio de Citibanamex publicados recientemente.
La depreciación del 20% que registró la moneda desde el inicio del año pasado hoy afecta los precios, al igual que un alza de 20% en los precios de la gasolina debido a la eliminación de subsidios dispuesta por el Gobierno mexicano.
