La inflación británica superó el mes pasado el objetivo del Banco de Inglaterra de 2% por primera vez desde fines de 2013 y se dispone a seguir acelerándose debido al impacto del brexit en la libra y al aumento global de los precios del crudo.
Los precios al consumidor registraron una fuerte subida de 2.3% en términos anuales, su mayor incremento desde septiembre de 2013 y muy por encima del 1.8% en enero, dijo la Oficina Nacional de Estadísticas.
Los economistas que participaron en un sondeo de Reuters esperaban una inflación de 2.1%.
La aceleración entre enero y febrero fue la mayor desde octubre de 2012. El referendo británico a favor de abandonar la Unión Europea en junio pasado provocó una caída del valor de la libra, impulsando el precio de los bienes importados.
Además, los precios del petróleo han aumentado, añadiendo presión al poder adquisitivo de los hogares.
El Banco de Inglaterra ha dicho que espera que la inflación alcance 2.8% en el segundo trimestre del próximo año, pero muchos economistas dicen que es probable que suba al 3%.
La inflación también se ha acelerado en Estados Unidos y en Europa. Aunque un importante funcionario del Banco de Inglaterra votó la semana pasada a favor de subir los tipos de interés, los demás no mostraron prisa para modificar la inflación, en gran medida debido al débil crecimiento de los salarios y la incertidumbre del brexit.