El Banco de Inglaterra probablemente necesitará subir las tasas de interés en la medida en que la economía británica se acerque a operar a capacidad total y debatirá la medida “en los próximos meses”, dijo el gobernador del organismo, Mark Carney.
En un cambio de énfasis desde su último discurso el 20 de junio, Carney no repitió su frase de que este no es el momento para subir las tasas.
Los mercados reaccionaron de inmediato subiendo las apuestas a una pronta alza de los tipos. La libra esterlina subió a un máximo desde la elección legislativa del 8 de junio tras los comentarios de Carney.
En comentarios en una conferencia del Banco Central Europeo en Portugal, Carney dijo que las autoridades tendrán que ver qué tanto una mayor inversión de las empresas compensará una desaceleración en el consumo, además del crecimiento de los salarios y de los costos laborales.
“Estos son algunos de los temas que tendrán que debatir los comités de política monetaria (CPM) en los próximos meses”, afirmó Carney.
El comité de política monetaria del Banco de Inglaterra estuvo dividido por cinco y tres este mes respecto de si era o no tiempo de elevar las tasas de interés desde un mínimo histórico de 0.25%. Carney votó por mantener las tasas estables.
“A medida que la capacidad ociosa merma, la tolerancia (del CPM) ante una inflación por encima de la meta disminuye”, destacó Carney.
