La tecnología móvil se ha convertido en la joya de la corona para las empresas telefónicas. De acuerdo con datos de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), los ingresos brutos alcanzados por las empresas sumaron $959.7 millones en 2018.
Del total de los ingresos, el 56.1%, o lo que es igual a $539 millones proviene del servicio de telefonía móvil, dominado por cuatro concesionarias: Cable & Wireless, Telefónica, Claro y Digicel.
La telefonía residencial y comercial, así como el servicio de internet, sumaron -en conjunto- ingresos por $279 millones.
La cifra alcanzada por el servicio móvil celular es posible, en parte, debido al número de abonados que existe en el país.
En Panamá el número de líneas móviles activas llegó a 5.4 millones el año pasado. El 82.6% eran líneas prepagadas, mientras el 17.4% restante funcionaban bajo el formato postpago, también conocidas como contrato.
El número de usuarios ha variado en los últimos años, probablemente como parte de una depuración natural del mercado. Se dio un aumento en el número de líneas prepagadas que luego eran desechadas por algunos locales o turistas que usaban de forma transitoria un número.
En 2014, por ejemplo, había 6.9 millones de líneas móviles activas.
Según especialistas del mercado, los panameños gastan, en promedio, entre $216 y $360 en telefonía móvil personal al año para mantener el servicio de datos y voz al día.
