La Dirección General de Ingresos (DGI) prevé un aumento del 10% en los ingresos tributarios al cierre de este año, señaló ayer el director de la entidad, Publio Cortés.
Se espera, por tanto, que en el último trimestre se mantenga la tendencia registrada en los nueve primeros meses del año. Entre enero y septiembre, los ingresos tributarios en efectivo sumaron $3 mil 936 millones, lo que representa un aumento de $363 millones en relación al mismo periodo del año anterior.
Cortés destacó el comportamiento del impuesto sobre la renta a las personas jurídicas, que en el periodo generó $714 millones, un 27% más que en el ejercicio anterior.
También tuvo un comportamiento positivo el impuesto a la transferencia de bienes muebles corporales y servicios (Itbms) sobre las ventas, que superó en $150 millones el registro del año anterior.
La DGI considera que este aumento se debe en parte a la extensión de los agentes de retención a empresas privadas. Con esta medida, que entró en vigor en el primer tercio del año, las empresas que compran más de $10 millones al año deben retener la mitad del Itbms que pagan a sus proveedores y remitírselo al fisco.
Cortés dijo que solo la ejecución de la medida hizo que en el primer mes aparecieran 12 mil contribuyentes que estaban operando, ejercían actividades gravadas y no estaban en el radar de la administración tributaria. Desde el mes de marzo, la iniciativa ha generado aumentos mensuales de entre 20% y 30% en la recaudación del Itbms.
Para el próximo ejercicio se espera un aumento en el total de los ingresos tributarios de 5%. La diferencia será inferior a la de este año, porque ya se comparará con un ejercicio completo con las nuevas medidas de retención.

Cortés se refirió también a la nueva plataforma de relación con los contribuyentes, el e-Tax 2.0, que fue cuestionado luego de su lanzamiento por diferentes deficiencias y por sacar a relucir errores en las cuentas corrientes de los contribuyentes.
El funcionario dijo que poco a poco se han ido solucionando los problemas y que en algunas ocasiones lo que sucedió fue que el e-Tax 2.0 hizo evidentes errores en los datos del sistema que ya existían anteriormente.
El director de Ingresos se hizo acompañar ayer de buena parte de su equipo de trabajo para presentar un balance de los dos primeros años de administración.
Cortés tomó posesión de la DGI el 30 de septiembre de 2014, tres meses después que el resto del Gobierno. La DGI renació luego de un fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional la ley que creó la Autoridad Nacional de los Ingresos Públicos, una iniciativa de la pasada administración que suponía la permanencia en el cargo del exadministrador Luis Cucalón durante el actual periodo presidencial.
Cucalón tiene medida de prisión preventiva por su supuesta implicación en el caso de corrupción de Cobranzas del Istmo, la empresa que contrató directamente para que gestionara las cuentas morosas.
Cortés basó buena parte de su presentación de ayer en señalar las deficiencias que encontraron al tomar la gestión de la entidad. “La DGI que recibimos era una entidad que, desde el punto de vista recaudatorio, iba en ruta hacia lo negativo y organizacionalmente tenía graves deficiencias pendientes de cambios. Es decir, la idea de que la DGI venía realizando un buen trabajo recaudatorio era completamente falsa”.
