China notificó a la Organización Mundial del Comercio (OMC) que dejará de aceptar cargamentos de residuos plásticos y de papel provenientes del exterior como parte de una campaña contra la “basura extranjera”.
La prohibición de las importaciones, que entrará en vigor a finales de 2017, también abarcará desechos procedentes de la fabricación de acero y muchas clases de desperdicios de lana, ceniza, algodón e hilo. China es un gran importador de residuos. “Encontramos que grandes cantidades de desechos sucios o incluso desechos peligrosos se mezclan en los desechos sólidos que pueden ser utilizados como materias primas. Esto contaminó gravemente el medio ambiente de China”, informó China a la OMC.