Los miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) dieron indicios de que van a seguir haciendo más restrictiva la política monetaria este año para frenar la inflación en tanto se fortalece la economía.
Luc Coene, de Bélgica, señaló en una entrevista que las condiciones monetarias son demasiado adaptables.
Durante la reunión de fin de semana del Fondo Monetario Internacional, otros funcionarios se hicieron eco de la sugerencia de que el BCE pronto volverá a elevar su tasa clave, incluso luego de que el presidente Jean-Claude Trichet dijera que el aumento de este mes de un cuarto de punto a 1.25% no necesariamente iniciaba una serie.
Un mayor costo de los préstamos en la zona del euro en momentos en que la Reserva Federal de los Estados Unidos está dando señales de que no tomará ninguna medida inminente respecto de su política de tasa cercana a cero podría sostener el euro después que la semana pasada cayera debido a la preocupación de que la crisis de deuda soberana de Europa todavía no ha terminado. “Al parecer, en el Consejo de Gobierno hay consenso para elevar las tasas de interés”, dijo desde Londres Juergen Michels, principal economista de la zona euro de Citigroup Inc.
Esto no sólo tiene que ver con contener la inflación sino también con subrayar la credibilidad del banco.
El BCE está tratando de lograr un equilibrio entre la necesidad de una política más restrictiva en países como Alemania, cuya economía está en auge, y el riesgo de que esta pueda exacerbar la crisis de deuda que aflige a Grecia, Irlanda y Portugal.
El cambio de tasa de este mes a partir de un mínimo histórico fue el primer aumento desde julio de 2008 y se produjo cuando los datos mostraron que la inflación se había acelerado a 2.7% en marzo.


