Tras corroborar serios problemas financieros que podrían llevar sus operaciones a la quiebra, la Junta de Control de Juegos (JCJ) emitió una “orden de emergencia” contra Thunderbird Gaming Panama Corp., dueño mayoritario de las operaciones de Fiesta Casino.
El ente regulador de los juegos de azar actuó luego que un grupo de acreedores bancarios y no bancarios le reportaran, el 21 y 23 de octubre pasado, la existencia de “indicios graves que apuntan hacia una presunta e inminente insolvencia que puede conllevar la quiebra de la empresa madre tenedora del 63% de Fiesta Casino”.
“Se hace necesaria la aplicación de una serie de medidas preventivas con el objeto de salvaguardar los intereses del sector bancario, acreedores privados, la industria del juego y por consiguiente del Estado panameño”, sostiene la resolución de la institución que regula esta actividad.
Paralelamente al proceso, la Dirección General de Ingresos nombró un administrador judicial en la empresa para que proceda con la cautelación de bienes por un valor de 3.7 millones de dólares. Se trata de un proceso de alcance fiscal que se aplica cuando existen indicios de que una empresa no pagó todos sus impuestos.

