La inversión exterior no financiera de China se desplomó a $86 mil 300 millones de enero a octubre, una caída del 41% respecto al año anterior, ya que los proyectos en algunas industrias desaparecieron.
No hubo nuevos negocios en el sector inmobiliario, deportivo o de entretenimiento en el período, dijo el Ministerio de Comercio en un comunicado ayer.
La mayoría de las inversiones hacia el exterior se realizaron en servicios de arrendamiento y de negocios, fabricación, venta mayorista y minorista, y servicios de tecnología de la información.
La inversión “irracional” hacia el exterior se ha reducido aún más, dijo el Ministerio, repitiendo el lenguaje que ha utilizado este año mientras las autoridades presionan para frenar la salida de capitales.
La tendencia está revirtiendo una racha de aceleración continua desde al menos 2010: la inversión hacia el exterior se disparó 44.1% el año pasado a $170 mil 100 millones, aproximadamente cuatro veces el nivel de 2009, según muestran datos de Mofcom.
“Una combinación de controles de capital más estrictos y medidas enérgicas contra las fusiones y adquisiciones internacionales han mellado la inversión de China en el exterior”, dijo Tom Orlik, economista jefe para Asia de Bloomberg Economics en Pekín.
“La necesidad apremiante de estabilizar el yuan obligó a una desaceleración a corto plazo sostenida por demasiado tiempo”, agregó el experto.
