El inversionista sudafricano Eric Bender no ha sido el único en hacer reclamos contra la empresa Morrison Cross Financial Investment Ltd. ante la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Nadiuska López, directora nacional de Mercados e Intermediarios de Valores, informó de que la CNV ha recibido hasta ahora unas siete quejas informales o denuncias incluyendo la de Bender contra Morrison Cross.
Una de esas quejas informales proviene de un inversionista japonés que entregó 18 mil dólares a Morrison Cross para que comprara acciones a su nombre y ahora que desea que se vendan las acciones para recuperar el dinero invertido no le han devuelto su inversión, según un memorando firmado el 11 de enero del 2001 por Doris de Núñez, oficial de Inspección y Análisis del Mercado de Valores de la CNV.
El cliente japonés, incluso, contrató a un conocido abogado panameño para llevar a cabo estas diligencias. Sin embargo, el abogado que pidió la reserva de su nombre y el de su cliente dijo que tratamos de ubicar a esta empresa [Morrison Cross] y fue muy difícil. Añadió que, al menos en ese entonces, un tal Joe Brookstone a quien nunca conoció personalmente era la persona al frente de la compañía offshore.
Brookstone, según el abogado, le estuvo dando largas al japonés. Dice que no sabe si su cliente logró recuperar los 18 mil dólares invertidos. Hasta donde supe, no.
Aunque no reveló las identidades de los quejosos salvo la de Eric Bender Nadiuska López recalcó que, aparentemente, ninguno de los inversionistas supuestamente afectados es de nacionalidad panameña.
Lo curioso de todas estas denuncias o solicitudes de información sobre Morrison Cross, es que todas vienen de la misma región geográfica: Suecia, Noruega o Francia, incluso de Australia, enfatizó.
De hecho, en su desaparecida página en internet, Morrison Cross señala que no vende acciones en Panamá, no hace negocios con panameños ni comercializa títulos emitidos por compañías nacionales.
A pesar de que la CNV ha tratado de ubicar a los directivos u oficinas de la compañía por más de seis meses ha sido imposible dar con la misma, dijo López. Eso, a pesar de que en su página en internet, Morrison Cross dice tener oficinas ubicadas en el No. 201 del Bay Mall, en Avenida Balboa. Curiosamente, el mismo edificio donde opera la CNV.
El No. 201 del Bay Mall corresponde a las oficinas de Administradora del Pacífico, que según su gerente, Miguel Herrera no guarda relación alguna con Morrison Cross.
Pero resulta que entre ambas compañías existe un contrato de comisión, servicios profesionales, administrativos y corporativos, firmado el 6 de diciembre de 1999 por el nicaragüense Jorge Flores, en nombre y representación de Morrison, y por el abogado panameño Rogelio Arosemena Rivera, actuando como apoderado de Administradora del Pacífico.
En dicho contrato, Administradora del Pacífico se compromete a realizar para Morrison un plan de negocios para cumplir con las ordenanzas legales de la República de Panamá y establecer una casa de valores en nuestro país.
El 2 de marzo pasado, Arosemena compareció de forma voluntaria ante la CNV, presentándose como abogado de Morrison Cross Financial Investments Ltd.
En esa oportunidad, Arosemena le dijo a Nadiuska López y a Icela Constantino, también funcionaria de la CNV, que la información que manejaba la CNV sobre la disolución de Morrison Cross no correspondía a ésta, sino a una sociedad de igual nombre, que estuvo registrada en la sección mercantil del Registro Público (creada un día después que la empresa registrada en Islas Vírgenes Británicas, y que también resultó ser cliente de Arosemena). Esta sociedad fue disuelta, efectivamente, en mayo de 2000.
Arosemena también señaló que no le consta que Morrison Cross Financial haya operado en o desde Panamá y que él mantuvo en custodia en sus oficinas ciertos títulos valores de clientes de la empresa", según un informe que López levantó luego de la reunión.
Arosemena repitió lo mismo a La Prensa. Hasta donde sabe, la empresa nunca tuvo oficinas en Panamá ni tampoco sus dueños estaban en el país.
Arosemena también dijo a las funcionarias de la CNV que había aconsejado a su cliente habilitarse en Panamá para el ejercicio de las actividades reguladas por la comisión.
De hecho, posteriormente (en abril del 2001) llegaron a la CNV dos memoriales por medio del bufete Correa, Borace y Asociados. En uno de ellos, la firma se presenta como gestores oficiosos de Morrison Cross Financial y solicitan a la CNV les indiquen los procedimientos adecuados para la expedición de licencia de casa de valores.
En el otro, solicitan ser informados de la existencia de alguna investigación formal sobre esta empresa.
Ambas notas fueron contestadas por la CNV indicando los pasos a seguir para legalizar el status de Morrison Cross y certificando que no existen investigaciones formales sobre la misma, pese a las quejas y solicitudes de información que reposan en la CNV.
López informó de que, a pesar de estos acercamientos, Morrison Cross no ha formalizado su status. Agrega que la CNV continua realizando las diligencias para iniciar la investigación con elementos más contundentes.
Se intentó localizar Adriano Borace, pero no fue posible.
Miguel Herrera, en tanto, insistió en que Administradora del Pacífico no mantiene relaciones con Morrison Cross, al punto de que ha solicitado que la dirección de su oficina sea retirada de la página en internet de la compañía offshore.
