La ola de ventas de valores chinos del mes pasado castigó con más fuerza a las acciones negociadas en el continente, poniendo a los inversores particulares que representan el 80% del mercado en la línea de fuego de pérdidas.
Más de $250 mil millones han desaparecido del valor de las acciones chinas desde el 1 de abril, en tanto una iniciativa para reducir el apalancamiento financiero comenzó a funcionar a toda máquina al ordenar el presidente Xi Jinping un control de riesgos.
La andanada de normas de regulación parece haber puesto nerviosos a los inversores de la parte continental más que a los de fuera de China –las grandes figuras extranjeras como Mark Mobius elogiaron la iniciativa diciendo que era un paso hacia un mercado más maduro-.
La siguiente es una muestra representativa de las reacciones de los denominados inversores minoristas en acciones nacionales. Puede que Beijinger Xiao Xing no tenga la cartera de Templeton Emerging Markets Group de Mobius, pero tiene más de $14 mil 500 invertidos en acciones chinas: es todo el efectivo disponible que posee.
La profesional de los medios de comunicación de 32 años tuvo un comienzo accidentado en la inversión en acciones, ya que ingresó al mercado en junio de 2015, días antes de que una liquidación masiva de operaciones de margen, o con dinero prestado, contribuyera a desencadenar una caída que eliminó unos $5 mil millones del valor de las acciones chinas.
Esta vez está“en alerta máxima”, pero transmite confianza en que puede capear el temporal. “Vendí algunas acciones durante la caída e invertí el dinero en otras empresas. No estoy demasiado preocupada. Esta podría ser una oportunidad para ganar más dinero”, dijo Xiao en una entrevista a través de la omnipresente aplicación de mensajería WeChat de China.
