En los próximos tres años el Gobierno pagará cerca de 100 millones de dólares por la remodelación de los principales aeropuertos nacionales, sin contar la construcción del muelle norte en el Aeropuerto Internacional de Tocumen por otros 69 millones de dólares.
A la fecha, la Autoridad Aeronáutica Civil ha realizado cerca de seis licitaciones para hacer trabajos en las pistas aéreas. Hay un proceso detenido por reclamo y otros dos declarados desiertos porque las propuestas de los inversionistas no cumplieron con los requisitos establecidos en el pliego de cargos.
El contrato más grande adjudicado es por 58.3 millones de dólares, a cargo de la empresa costarricense Meco, que remodelará el aeropuerto Enrique Jiménez en la provincia de Colón.
Aunque su oferta no fue la más baja cuando se realizó la licitación, la comisión evaluadora determinó que tenía la propuesta más completa. En este proceso, una de las compañías descalificadas fue el español Grupo San José, que ofertó $52.9 millones, pero faltó a la fianzaestablecida.
Lesmes Arribas, representante legal de Grupo San José, indicó que a pesar de que la compañía subsanó la falla un día después de la licitación, la comisión evaluadora rechazó la propuesta y recomendó que se adjudicara el proyecto a Meco, que se encargará de ampliar la pista de aterrizaje y reconstruir una terminal que tenga capacidad para mil pasajeros.
Además de los trabajos en Colón, Meco también se ganó el contrato para ampliar la pista de aterrizaje en el aeropuerto Marcos A. Gelabert de Albrook por 3.4 millones de dólares.
En la terminal de Albrook también se construirá una calle de rodaje adjudicada a Constructora Urbana S.A., por $2.9 millones.
La constructora argentina Riva, S.A. es otra que se ha quedado con parte del negocio que se teje en la reparación de pistas de aterrizaje, al estar encargada de ampliar la terminal del Enrique Malek en Chiriquí por un monto de $27 millones.
Los trabajos incluyen la instalación de un sistema de bandas transportadoras de equipajes, así como un relleno en el manglar cercano al aeropuerto. Además se construirá una cerca perimetral que impida el acceso a personas y animales a la pista de aterrizaje. Precisamente la construcción de esta cerca es uno de los requisitos que pidió Copa Airlines para establecer vuelos a la provincia de Chiriquí.
La aerolínea negocia una alianza con Air Panamá para explotar en conjunto la ruta hacia David y Bocas del Toro. En este último destino también hay intenciones de restaurar la pista, pero la licitación para que una empresa se quedara con el contrato, fue declara desierta al no aceptarse ninguna de las tres propuestas que fueron presentadas.
En igual estatus se encuentra el aeródromo de la isla San Miguel en el golfo de Panamá, en cuyo acto de licitación se presentó una propuesta que fue rechazada porque sobrepasó en 15% el precio de referencia que era de 250 mil dólares.
Para Germinal Sarasqueta, que trabajó como inspector de la Organización de Aviación Civil Internacional, todos estos trabajos son importantes, pero es necesario establecer un plan de aviación nacional, porque hay proyectos como el de Colón que no justifican una inversión de $58 millones.
Está pendiente el resultado de la licitación de la pista de Chame (en reclamo) y un estudio de la Corporación Andina de Fomento, que recomendará en qué zonas de las provincias centrales se debe construir un aeropuerto internacional que se estima costará $100 millones. El proyecto ha generado disputa entre los empresarios del área. Aguadulce y Penonomé en Coclé, además de Divisa, en Herrera, están entre los sitios más sonados.

