Las autoridades del Reino Unido evaluarán un informe publicado en el diario The Guardian en el que se decía que cerca de $740 millones de dinero blanqueado procedente de Rusia pasaron por bancos británicos, dijo el ministro del Tesoro Simon Kirby.
La Agencia Nacional de Delincuencia (NCA, por sus siglas en inglés) y la Autoridad de Comportamiento Financiero (FCA, por sus siglas en inglés) investigarán cuando se justifique, dijo Kirby a los legisladores en la Cámara de los Comunes de Londres, después de que las denuncias fueran planteadas por el Partido Laborista de la oposición.
“Lo importante es que, si estas acusaciones son correctas, si presentan alguna nueva información, que la NCA y la FCA actúen de manera apropiada en función de ellas”, dijo Kirby.
“Estamos decididos a hacer de Gran Bretaña el lugar más difícil del mundo para que las redes criminales internacionales canalicen sus finanzas”.
Kirby fue convocado ante los legisladores luego de que The Guardian informó que el dinero que fluye de Rusia a través de una red de lavado de dinero a veces termina pasando por los bancos más grandes del mundo.
Instituciones del Reino Unido como HSBC Holdings, Plc. manejaron casi $740 millones, dijo el diario, citando una serie de registros financieros que había analizado.
Los documentos contienen detalles de unas 70 mil transacciones bancarias, de las cuales mil 920 involucran a firmas ubicadas en el Reino Unido y 373 en Estados Unidos, dijo el diario.
Los registros indican que al menos $20 mil millones salieron de Rusia entre 2010 y 2014, y que parte de ese dinero terminó en bancos extranjeros.
Los flujos están vinculados a una red denominada “The Global Laundromat” (El lavadero global), que fue el tema de un informe de 2014 del Organized Crime & Corruption Reporting Project, agrupación de periodismo de investigación que proporcionó algunos de los documentos, dijo The Guardian.
HSBC manejó $545 millones de dinero en efectivo del Lavadero, en su mayoría canalizados a través de su sucursal de Hong Kong, dijo The Guardian, sin dar más detalles de las operaciones. Royal Bank of Scotland Group, Plc., cuyo propietario mayoritario es el Gobierno británico, procesó $113 millones, informó el diario.
