Un pescado de cada cinco que se vende en Estados Unidos (EU) está mal etiquetado, según una investigación en restaurantes, pescaderías y supermercados de la oenegé Oceana, que reveló fraudes en el conjunto de la cadena.
La oenegé analizó el ADN de 449 pescados comprados entre marzo y agosto de 2018 en 277 establecimientos repartidos en la mitad de los estados del país. Conclusión: 94 estaban mal etiquetados, el 21%.
Oceana centró su investigación en especies que no están cubiertas por un programa de trazabilidad implantado por las autoridades estadounidenses del año pasado, que incluye, entre otros, al salmón, al bacalao, al cangrejo azul y al mero.
Un estudio precedente de la misma oenegé llevado a cabo en 2018 mostró niveles de fraude superiores (de un tercio) en estas y otras especies. Cuanto más caro es el pescado, peor etiquetado está, observan los autores. Por ejemplo, más de la mitad de los pescados catalogados como sea bass (una amplia categoría que engloba 21 especies, como lubina o robalo) infringen la reglamentación, según Oceana.
A veces se trata de un restaurante de la capital, Washington, no especificado, de tilapia del Nilo, un pescado bastante más barato que se puede encontrar en cualquier cantina. El “snapper” es otro pescado muy popular en EU cuya categoría no existe en Europa y que abarca varias especies, como el pargo o la escorpina.
Quince de las 36 muestras analizadas estaban mal etiquetadas, a veces como tilapia del Nilo u otros pescados.