El banco central de China inyectó en marzo $89 mil 930 millones al sistema financiero a través de herramientas de liquidez de corto y mediano plazo, un aumento de casi 50% respecto al mes anterior, a pesar de que los mercados temían una escasez de efectivo.
El fuerte incremento se produjo luego de una baja de 35% de las inyecciones de dinero en febrero, que desataron preocupación en torno a una liquidez ajustada el mes pasado, lo que elevó las tasas de interés en el mercado de dinero a corto plazo y provocó una caída bursátil en China en las últimas semanas.
El Banco Popular de China (PBOC por sus siglas inglés) omitió las operaciones de mercado abierto por siete sesiones consecutivas y recalcó que los niveles de liquidez en el sistema bancario estaban “relativamente altos” a pesar de la demanda normalmente fuerte por fondos al final del trimestre.
En un factor que se suma a las condiciones más ajustadas, se cree que algunos bancos estuvieron reteniendo efectivo y restringiendo los créditos entre las instituciones antes de una rigurosa inspección trimestral a sus cuentas que realizará el banco central.
Los préstamos en circulación MLF (líneas de créditos de mediano plazo) totalizaron $589 millones al final de marzo, en comparación con los $545 millones registrados a fines de febrero, lo que implica una inyección neta de $43 mil 962 millones.
Los créditos en circulación de corto plazo se ubicaron en $10 mil 153 millones a fines de marzo, frente a los $2 mil 164 millones del mes anterior, lo que representa una inyección neta de $7 mil 991 millones.
