Italia respetará los compromisos presupuestarios de la Unión Europea y abordará en las próximas semanas las preocupaciones de las agencias de calificación crediticia como Fitch con decisiones políticas concretas, dijo el ministro de Economía.
Fitch Ratings modificó la perspectiva de la deuda italiana a “negativa” desde “estable”, citando preocupaciones sobre la naturaleza nueva y no probada del gobierno populista y sus promesas de aumentar el gasto.
La decisión de Fitch se produjo tras unos comentarios realizados por un funcionario del Gobierno, quien dijo que Italia podría exceder el techo presupuestario de la UE el próximo año si es necesario. Estas palabras llevaron los rendimientos de los bonos a corto plazo a sus niveles más altos en casi tres meses.
Tenemos compromisos con Europa que deben ser respetados, pero esencialmente son una función de los mercados financieros, dijo el ministro de Economía, Giovanni Tria, en Shanghái.
Cierre de puertos
Estos comentarios fueron reportados por primera vez por la agencia de noticias estatal Ansa y luego confirmados por una portavoz que viajaba con Tria.
La coalición gobernante formada por la ultraderechista Liga y por el antisistema Movimiento 5 Estrellas, que asumió el poder en junio, planea aumentar el gasto social y reducir los impuestos el próximo año para cumplir con sus promesas de campaña.
Pero datos recientes han indicado que el crecimiento económico de Italia se está desacelerando este año, reduciendo aún más el margen de maniobra del Gobierno.
Después del anuncio de Fitch, una fuente de la oficina del primer ministro Giuseppe Conte dijo que el presupuesto del Gobierno para 2019 confirmará el compromiso de avanzar en el camino para reducir la deuda italiana.
La deuda italiana representa una cuarta parte de toda la deuda pública en la zona euro, contra 2.5% para la deuda griega.
Tras los comentarios de no cumplir con el presupuesto de la UE, los inversores reaccionaron con un incremento de la deuda italiana, una de las mayores corridas registradas desde 2008.