El escándalo de la carne en Brasil y el fortalecimiento de la moneda local redujeron las ganancias de JBS, S.A., mientras que su división de carne de América del Sur registró el peor desempeño trimestral desde su creación en 2009.
Las ganancias del primer trimestre del productor de carne más grande del mundo no cumplieron las estimaciones de los analistas, a pesar de los sólidos resultados de las filiales estadounidenses de la compañía.
Los márgenes en la división sudamericana se vieron afectados por el escándalo de seguridad alimentaria que estalló el 17 de marzo y llevó a JBS a cerrar cerca del 30% de su capacidad doméstica por 20 días, dijo Gabriel Lima, analista de Bradesco BBI.
JBS dijo que no ha realizado ninguna provisión para pérdidas relacionadas con la investigación.
El productor de carne brasileño BRF S.A., por su parte, dijo la semana pasada que sigue registrando las pérdidas del escándalo, mientras que Marfrig Global Foods, S.A. señaló que los niveles de sacrificio de ganado han vuelto a la normalidad en Brasil a medida que la demanda externa se recupera.
Las compañías han negado cualquier irregularidad como resultado de la investigación policial, conocida como operación “carne débil”, que incluyó acusaciones de que inspectores brasileños aceptaron sobornos para certificar la carne en mal estado.
El escándalo de la carne derivó en menores volúmenes y precios más bajos, junto con mayores costos unitarios y el aumento del gasto en publicidad, dijo Wesley Batista, máximo ejecutivo de la compañía, en una conferencia telefónica el martes.
Los resultados surgen en momentos en que JBS busca completar una reestructuración que incluye la cotización de sus activos no brasileños y su unidad brasileña de alimentos procesados.
