El ministro japonés de Comercio advirtió del peligro de que Estados Unidos decida imponer aranceles a los coches importados, una medida que está estudiando hacer el presidente Donald Trump.
“En el caso, y solo en el caso de que se lanzara esta medida, sería una medida de restricción comercial extremadamente amplia. Estas medidas restrictivas hundirían el mercado mundial en la confusión”, dijo Hiroshige Seko a la prensa en Tokio.
Las declaraciones del ministro responden al anuncio del secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, que informó de la apertura de una investigación sobre las importaciones de coches, la base legal para la creación de aranceles que podrían alcanzar hasta el 25%, según la prensa estadounidense.
“Hay pruebas que sugieren que durante décadas las importaciones del exterior han erosionado nuestra industria del automóvil”, dijo Ross.
Se trata de argumentos similares a los que la administración Trump utilizó para aplicar importantes aranceles al acero y al aluminio importados.
La economía japonesa, la tercera del mundo, depende en gran medida de las exportaciones a Estados Unidos, en particular de automóviles.
Los vehículos particulares representan el 30% de las exportaciones japonesas a Estados Unidos.
En 2017 se vendieron unos 17.2 millones de automóviles en Estados Unidos, según la firma especializada en ese mercado AutoData
Toyota, que emplea a más de 36,000 personas, tiene 10 instalaciones en Alabama, California, Mississippi y Texas. Produce 1.2 millones de autos y vende 2.4 millones, según datos de 2017. Las ventas totales incluyen los automóviles fabricados fuera de Estados Unidos.
