El presidente Xi Jinping prometió una mayor apertura del mercado de consumo chino en una feria de la importación que busca responder a quejas de que China abusa del sistema de comercio global. Pero no respondió a las quejas europeas y estadounidenses sobre los límites impuestos a la tecnología y los negocios.
La Expo Internacional China de la Importación forma parte de los esfuerzos para crear redes comerciales centradas en China y a la vez resistir las presiones para derogar planes industriales que según Washington, Bruselas, Tokio y otros Gobiernos violan las obligaciones de apertura de mercados.
Nuestro compromiso sincero es abrir el mercado chino, dijo Xi a un auditorio de notables, entre ellos el primer ministro ruso, Dimitry Medvedev.
Xi prometió reducir los costos para los importadores y mejorar el poder adquisitivo de los consumidores con el fin de alentar las importaciones.
El mandatario no mencionó el enfrentamiento con el presidente estadounidense, Donald Trump, en torno a los planes chinos de desarrollo de las industrias tecnológicas encabezados por el Estado. Pero en una alusión indirecta a las políticas de “Estados Unidos primero” y las amenazas de controles sobre la importación, Xi pidió a otros Gobiernos “salvaguardar conjuntamente el libre comercio”.
Unas 3 mil 600 empresas que venden de todo, desde dátiles egipcios hasta maquinaria industrial alemana, asisten al evento de cinco días.
