Aroma a café tostado. Sillones que simulan un living en un ambiente interior o en terrazas. Mesas con sillas, barras de degustación en las que expertos explican cómo se recoge y manipula el café hasta que llega a los consumidores.
Música, servicio de internet. Amplias cafeterías de diseño moderno y quioscos en centros comerciales. Primero en Miami y puntos estratégicos de clase media acomodada y clase alta. Después en otros condados del estado y más tarde en todo el país. Estas cafeterías modernas son el eje de un proyecto de expansión de las tiendas Juan Valdez primero en la Florida y luego en todo Estados Unidos y mercados de Asia y África, una visión tan ambiciosa como arriesgada, que a los ojos de algunos expertos podría ser contraproducente al hacerle competencia a Starbucks, el mayor comprador mundial de café colombiano de alta calidad. Starbucks lleva más de 39 años, la marca está afianzada, es parte de la cultura del país. Ese es el principal obstáculo que enfrenta el proyecto colombiano.
