Un tribunal determinó que el gobierno de Canadá tiene la competencia exclusiva para regular el transporte de petróleo entre las provincias canadienses, permitiendo de facto un proyecto para ampliar un oleoducto controvertido.
En una decisión unánime, cinco jueces de la provincia de Columbia Británica rechazaron que el gobierno de esa provincia del oeste de Canadá legislara para regular el transporte de petróleo en su territorio.
La provincia alegaba que esa competencia le permitiría luchar contra el riesgo de una hipotética marea negra, pero la corte de apelación de Columbia Británica afirmó que el gobierno local buscaba, sobre todo, bloquear el proyecto para extender el oleoducto Trans Mountain, nacionalizado el año pasado por el primer ministro Justin Trudeau.
El proyecto afecta a todo el país y, por tanto, debe ser regulado teniendo en cuenta el interés de todo el país, escribieron los jueces.