El estadounidense Jimmy Stice busca crear el pueblo más autosostenible del mundo.Su padre lo animó a elaborar una plataforma que creara un impacto positivo y, después de recorrer Panamá, se enamoró del terreno que ahora asienta Kalu Yala.
Antes de invertir en la edificación, están acampando para conocer la tierra, los vecinos y el clima.
“París era un campamento para pesca. Nueva Orleáns se quemó dos veces. Las ciudades más grandes del mundo eran campamentos, lo que permitía que las personas tomaran decisiones temporales y no tuvieran que vivir con sus errores. Por eso, uno se enamora de las ciudades antiguas, porque se edificaron lentamente”, dice Stice.
Creó un instituto dirigido por estudiantes y, para ellos, ha acogido a cientos de más de 25 países. Con entusiasmo y pasión, los jóvenes ayudan a la comunidad con clases de inglés, acompañando a los mayores, y son voluntarios de las giras médicas, mientras aprenden técnicas de cultivo, biología, salud, bienestar, educación, negocios, entre otros. Parte del proyecto incluye acampar, con lo que también aprenden hospitalidad. Pueden conectar con personas y recursos, conocer su cultura y compartir conocimientos.
Kalu Yala funciona como incubadora de ideas y negocio. Espera reunir contactos, recursos y conocimientos para construir una comunidad sostenible y duradera.
