Kraft Heinz, Co., que rechazó su oferta para comprar Unilever a principios de este año, está ahora luchando para reactivar las ventas en ausencia de un acuerdo.
Los ingresos del primer trimestre cayeron a $6 mil 360 millones, dijo ayer el gigante de alimentos. Eso quedó corto del promedio de $6 mil 460 millones que proyectaron los analistas.
Los resultados se suman a una serie de ventas en caída en cuatro de los últimos cinco trimestres, renovando las preocupaciones de que Kraft Heinz no puede crecer sin absorber a otra empresa.
El fabricante del queso Velveeta, las salchichas de Oscar Mayer y su kétchup homónima genera alrededor del 70% de sus ingresos en Estados Unidos (EU) —un mercado que lidia con una desaceleración de la industria— y ha dependido de recortar los costos para mantener las ganancias.
Pero, incluso, los cortes profundos no lograron producir suficientes beneficios para satisfacer a Wall Street el último trimestre.
Las ganancias ascendieron a $0.84 por acción, excluyendo algunos artículos, por debajo de los $0.85 pronosticados por los analistas.
