El primer ministro Shinzo Abe dijo ayer que no ha decidido “en absoluto” quién podría suceder a Haruhiko Kuroda como gobernador del Banco de Japón (BoJ) después de que el funcionario concluya su mandato de cinco años en abril.
En una rueda de prensa, Abe sostuvo que confía en la capacidad de Kuroda como gobernador del banco central.
“Hemos creado una situación en un corto período de tiempo en la que Japón ya no está en deflación como resultado de la coordinación entre el gobierno y el BoJ”, sostuvo Abe, refiriéndose a la mayor creación de puestos de trabajo. “El gobierno y el BoJ han logrado un gran resultado en lo referente a empleo, que es la responsabilidad más importante en política”.
Abe instó al banco central a que mantenga sus esfuerzos para acelerar la inflación hacia su meta del 2%. Su coalición mantuvo su “súper mayoría” en la Cámara baja del Parlamento en las elecciones del mes pasado, un resultado que alimentó las expectativas de que Kuroda siga en el cargo.
Abe asumió en diciembre de 2012 con la promesa de sacar a Japón de casi dos décadas de estancamiento económico y deflación.