Los productores de cucurbitáceas (melón, sandía, pepino y zapallo) de la provincia de Darién y del distrito de Chepo, Panamá, podrán comercializar sus productos si cumplen con un plan de mitigación para evitar la dispersión de la Anastrepha grandis o mosca de la fruta.
En estas zonas productivas del país se detectó hace más de ocho años la presencia de la Anastrepha grandis, lo que provocó que se estableciera un cerco cuarentenario en las provincias de Darién y Panamá, a esta última específicamente en el área de Chepo.
Darío Gordón, director Nacional de Sanidad Vegetal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), informó que se logró un acuerdo con el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA-Aphis) para levantar la restricción.
Los agricultores que deseen vender sus productos fuera de la zona deberán cumplir con una serie de requisitos establecidos por el MIDA, comentó Gordón.
Los productores tendrán que registrar sus parcelas en el MIDA, firmar una carta de compromiso en la que se acepta la vigilancia fitosanitaria de las plantaciones a través del trampeo y contar con la guía de movilización que deberá ser presentada en los puestos cuarentenarios.
Después de años de intensa búsqueda e investigaciones en campo, se encontró que en estas zonas productivas la mosca suramericana de la fruta Anastrepha grandis se reproduce en la planta trepadora Fevillea cordifolia, conocida como “guate brujo”.
Esta planta silvestre, que en su forma se asemeja a un fruto de maracuyá, pero que no es comestible, se ha convertido en el hospedero de la mosca que pone en riesgo las agroexportaciones panameñas hacia los mercados europeos y estadounidenses.
En la medida en que se conserve esta planta, la cual es muy frecuente en las orillas de ríos y quebradas, la plaga no atacará otros frutos de interés comercial, por lo que se solicita a los productores que no la destruyan, de lo contrario sería grave para la industria de cucurbitáceas en Panamá, advirtió Gordón.
