Estados Unidos levantó formalmente ayer las restricciones de exportación a los proveedores del grupo chino de telecomunicaciones ZTE, informó el Departamento de Comercio.
El ministerio aclaró que seguirá monitorizando a la compañía para evitar posibles violaciones de las sanciones de Estados Unidos contra Irán y Corea del Norte. “El departamento permanecerá vigilante mientras monitorizamos de cerca las acciones de ZTE para garantizar el cumplimiento de todas las leyes y regulaciones de Estados Unidos”, dijo el secretario de Comercio, Wilbur Ross, en un comunicado.
Pero la decisión de revertir las duras sanciones a la compañía, fruto de la insistencia del presidente Donald Trump, ha dejado a los legisladores estadounidenses furiosos.
El Congreso tomó medidas para mantener la prohibición y acusó a Trump de recompensar a una compañía que ha incumplido reiteradamente las leyes estadounidenses, le ha mentido a las autoridades y se ha involucrado en espionaje.
El Departamento de Comercio prohibió en abril a las empresas estadounidenses que suministraran a ZTE componentes cruciales, forzando a la firma china a detener sus operaciones.
