La nueva ley de fomento industrial aspira a convertirse en un catalizador de la dinamización del sector productivo del país, que en los últimos años ha perdido terreno, siguiendo una trayectoria opuesta al desempeño de la economía nacional.
El presidente de la República, Juan Carlos Varela, sancionó ayer la norma, que modifica y adiciona artículos a la Ley 76 de 2009, y dijo que se trata de una apuesta a largo plazo para aprovechar la infraestructura logística y agregar valor a la mercancía que atraviesa el Canal.
La norma eleva de 25% a 40% el crédito fiscal que reciben las inversiones en el sector industrial a través del Certificado de Fomento Industrial.
El ministro de Comercio e Industrias, Augusto Arosemena, dijo que además de elevar el crédito fiscal, se agilizará el trámite para concederlo. Además, todas las estadísticas del sector se recopilarán en un Registro Único de la Industria, lo que permitirá observar el desempeño de las distintas actividades, y se crea una Ventanilla Única Industrial.
El Ministerio de Comercio e Industrias y representantes del sector privado están trabajando en la reglamentación de la norma.
Michael Morales, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), dijo que el sector “está en crisis y atraviesa uno de sus peores momentos en más de tres décadas. Hace 25 años representábamos alrededor del 20% del producto interno bruto y hoy en día tan solo el 5%. La industria ha decrecido en los últimos años y hemos perdido cerca de 10 mil empleos”.
La redacción de la ley, dijo Morales, comenzó hace tres años como un esfuerzo público-privado que identificó las necesidades del sector. Morales defendió la importancia de promover la industria en un país cuya economía es principalmente de servicios. “Si miramos nuestra región y el mundo entero, los países que abandonaron sus industrias hoy están viendo cómo las rescatan”, ya que una economía con una matriz balanceada entre servicios e industria “permite un crecimiento más sostenible para el futuro”, apuntó.
