John Flannery, CEO de General Electric (GE), invirtió $1.1 millones en 60,000 acciones del gigante estadounidense que se hundieron en cuanto anunció su reestructuración, según documentos del mercado.
Flannery, jefe ejecutivo de GE desde agosto, pagó $18.27 por acción y la transacción se hizo el miércoles, dos días después de revelar un plan para reflotar al emblemático conglomerado industrial, que fue mal recibido en Wall Street.
Propuso salvar a GE de sus grandes dificultades mediante drásticos recortes de activos, divisiones e invertir en negocios que parecen más prometedores como la aviación. Empero el plan incluyó recortar los dividendos a la mitad y los inversores inmediatamente castigaron a la compañía vendiendo sus acciones: los títulos han caído 10% desde el anunció y 40% en lo que va del año.
Otros ejecutivos han comprado acciones de su propia compañía en momentos de dificultades y eso es normalmente interpretado como signo de confianza en el futuro de la empresa.