El gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, dijo que el avance de la inflación hacia 1% no desencadenará una inmediata alza de las tasas de interés, lo que indica que el país mantendrá su política ultralaxa pese a que otras grandes economías están analizando un retiro de sus estímulos.
Kuroda, que será parte de una reunión de líderes de finanzas del G-20 este fin de semana en Alemania, también defendió los llamados de las autoridades europeas para proteger el libre comercio, en un aparente rechazo a las medidas proteccionistas del presidente estadounidense Donald Trump.
“No solo el G-20, también el FMI y la OCDE han hablado sobre los daños del proteccionismo al comercio global y al crecimiento económico mundial, y que es necesario mantener el libre comercio y la inversión”, dijo Kuroda en una conferencia de prensa. “La postura de Japón sobre esto no va a cambiar”, añadió.
Como se esperaba ampliamente, el Banco de Japón mantuvo su promesa de limitar las tasas de interés a largo plazo en torno a cero en una reunión de política monetaria efectuada más temprano ayer.
La decisión marcó un fuerte contraste con la medida que anunció la Reserva Federal (FED) de EU de subir las tasas de interés por segunda vez en tres meses.
Pero Kuroda dejó claro que el Banco de Japón no seguirá los pasos de la FED en el corto plazo, al decir que Japón aún necesita un fuerte apoyo monetario mientras la inflación siga distante del objetivo del banco de 2% y los riesgos al crecimiento tengan un sesgo a la baja.
